lunes, 5 de abril de 2010

Podríamos criticar el estilo de los documentales de Moore argumentando que se basan en una cultura del espectáculo. Solo la primera parte del documental nos parece de locos a (casi) cualquier europeo. Sin embargo el director sabe donde se mueve, y son muchos los hilos que tiene que trenzar para poder generar un documental donde los espectadores salgan con un mensaje y sin haberse dormido. Esas dos horas de duración son ambivalentes. Son muy pocas para poder argumentar un tema tan complejo, y son suficientes para aburrir al espectador exponiendo datos gubernamentales y teorías psicosociológicas.
Hay por tanto que reconocerle a Moore dos cosas. En primer lugar que es capaz de ver desde una perspectiva critica algo que en su país está totalmente naturalizado (la posesión de un arma). Y en segundo lugar, que es capaz de manejar las limitaciones del medio (forma, tiempo, ritmo...)

Sin embargo, aunque muchos pueden haber sido sus esfuerzos, dudo enormemente que haya conseguido aquello que perseguía. Leon Festinger dijo que cuando la fuente de un nuevo mensaje comunicado es distinta a lo que sabemos puede producir disonancia cognitiva o incluso cambio en el pensamiento del informado. Pero si la fuente no tiene legitimidad puede incluso reforzar el conocimiento o pensamiento que ya se tenia sobre el tema.
Esta teoría (de la disonancia cognitiva) se basa en la idea del prestigio de la fuente, y ¿para quien o hasta que punto Michael Moore es una fuente legitima? En el documental se muestran muchos datos de los que no conocemos la procedencia, y por tanto Moore se convierte en la fuente primera. Cualquiera que no comulgue con las predicaciones del director no entrará en conflicto con lo que cree o piensa, directamente no considerará la fuente como legitima. Y cualquiera que vea el documental y esté de acuerdo con la argumentación de Moore, probablemente tendría ya una idea parecida sobre el tema, y por tanto no se genera conflicto.

El trabajo de mestizaje de Moore que dio por resultado ese espectáculo-documental-conductista puede que haya fallado al no tener en cuenta la importancia clave de la posición del que enuncia.

6 comentarios:

Alejandra Otero dijo...

Creo que a Moore se le ve el plumero, él en sí mismo es un instrumento del partido demócrata que se ha dedicado a sacar los trapos sucios de los republicanos... no se si ahora con Obama seguirá haciendo películas xD

Sin ser una experta en sociología, creo haber entendido lo que quieres transmitir: el documental sólo llega a los que piensan de la misma manera y pasa desapercibido para los que son de la Asociación del Rifle. No obstante, si que le veo utilidad al documental a la hora de acabar con ciertos clichés que el resto del mundo tiene asumidos por culpa de Hollywood, en concreto me gustó mucho que mostrara lo cabal que es Marilyn Manson, mucho más que cualquiera de los padres sureños que le acusan de ser el precursor de la violencia en EEUU (tendrán morro).

No estoy de acuerdo sólo en una cosa: no todos los estadounidenses entienden como natural la posesión de un arma. EEUU es 40 veces más grande que nuestro país, imagina la diversidad de culturas e ideologías que alberga. ;)

Quiero más entradas para poder debatir!!!

luisdoe dijo...

Es el problema de la 'endoculturalidad'. Al final, el 90% del público de Moore supongo que son personas afines a sus ideas. Es como los mítines políticos. ¿Cuál es su utilidad? Está claro que la gente que asiste a ellos ya entran convencidos, y van a aplaudir cualquier cosa que se diga.
De todos modos, no puedo evitar pensar que está (muy) bien que alguien ponga, al menos, el dedo en la llaga de ciertos temas. Hasta donde llegue eso, de qué manera lo haga, etc. ya es otro tema. Además, el tipo es un 'entertainer' magnífico, y ante todo deberíamos tomarnos sus películas como lo que son: cine.

BlackTaylor dijo...

Hola chicos,
primero gracias por los comentarios.

Que razón tienes Alejandra, sin duda EEUU es un pais enorme. Cuando Moore saca las estadísticas de muertos por armas de fuego parecen desorbitadas en comparacion con otros paises, sin embargo entiendo (ya que él no lo pone) que son datos absolutos, y me gustaria ver cifras relativas, vamos en porcentaje. Que me expusiera la cantidad de poblacion, el tanto por ciento de hogares con armas.. etc. Asi me haría una mejor idea de si la cosa es tan distinta.. o quiza no tanto.

Sin embargo, tal como dices tu, Luis, es cierto que, aunque reconozcamos que Moore hace un trabajo que es mas cine que informativo, es sin duda un ejercicio necesario para denunciar ciertas cosas. Como puse en el post, el director sabe donde se mueve, y sabe como funciona la industria, porque no podemos perder de vista eso, que es una industria, y que si me haces un documental hipercorrecto que dure 4 horas sobre la problematica de la posesión de armas por civiles, puede que me salga de la sala a los 20 minutos.

V. Pérez-Chirinos dijo...

Hola, Blanca;

Hoy comentaban algunos compañeros episodios de "The awful truth", una serie anterior del mismo Moore para televisión. Como tantísimos otros personajes del mundo televisivo, es el hecho de haber aparecido en el medio y haber compartido ya unos ciertos mensajes lo que coloca al autor en la perspectiva de autoridad, me parece.

También es cierto que, dentro de la teoría de la disonancia, se parte de la base de que eliges las fuentes más afines a tu pensamiento anterior, igual que eliges el periódico que te es ideológicamente más afín; por lo que en realidad, la autoridad de Moore probablemente sólo se acepta entre el mismo sector del público que ya no considera de recibo la naturalización de la posesión de armas (me gusta el matiz que has añadido al usar esa expresión).

Ahora, entiendo que cuando uno se dirige a "su" público de esta forma, pretende ser una especie de acicate por la movilización. Otra cosa es que nadie haya ido a quejarse a ningún sitio, en cuyo caso hay que plantearse hasta qué punto es efectiva una acción como esta para realizar acciones políticas...

BlackTaylor dijo...

No sabría decir hasta que punto la intención de Moore es la llamada a la acción política.
Soy mas partidaria (y todo son hipótesis) de que la intención del director estaba dirigida hacia la concienciación y la reflexión, podriamos decir incluso al autoexamen (en el caso de que fueramos espectadores estadounidenses).
Si tenemos en cuenta otros documentales de Moore como Fahrenheit 9/11 o Sicko (que son los que he visto) nos damos cuenta de que suele hacer muchos análisis comparados (y no voy a entrar en que utiliza lo que juzga relevante según sus criterios e intereses), creo que plantea esas alternativas para dar pie a la reflexión mostrando mundos posibles.
En realidad creo que la mayoria de los documentales (seguramente me he pasado con la cantidad), o las peliculas de ficción (pero que pretenden ser metáforas de una realidad presente) no tienen como finalidad la movilizacion social (entendiendola como una llamada a manifestaciones y reivindicaciones civiles), sino mas bien la concienciación sobre un tema o para hacer visible una realidad social que de otro modo no existiría.
Bueno, no se si he sido capaz de explicar correctamente lo que quería decir.

V. Pérez-Chirinos dijo...

Hombre, creo que durante bastante tiempo estuvo vinculado a la campaña de Ralph Nader, aunque creo que eso viene de antes... También estoy conjeturando ;)

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